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Hay ideas que suenan a locura y acaban siendo un género en sí mismas. Reinterpretar el rock transgresivo de Extremoduro con guitarras acústicas de nailon, rasgueos intensos y armonías vocales de tango y milonga uruguaya era, sobre el papel, un ejercicio de funambulismo. Milongas Extremas lo convirtieron en un lenguaje propio. El cuarteto nacido en Montevideo en 2008 cambia la distorsión por la madera, la electricidad por el pulso rioplatense, y traslada la esencia de Robe Iniesta a un territorio donde la crudeza no necesita pedales para morder.
Con el tiempo, el proyecto ha dejado de ser un homenaje para convertirse en otra cosa. Desde su primer trabajo, Milongas Extremas (2012), pasando por Temprano (2016) y hasta El Refugio (2022), la formación ha ido construyendo un repertorio propio en el que conviven composiciones originales y versiones de otros artistas. El resultado es un universo musical donde la melancolía, la intensidad emocional y una actitud profundamente rockera se dan la mano sin pedir permiso. Dos culturas musicales separadas por un océano, el rock español y el folclore del Río de la Plata, encontrándose en el mismo rasgueo.
El directo es donde todo termina de encajar: la energía de las guitarras, la potencia de cuatro voces y una conexión con el público que no depende de voltios. La cita es el jueves 12 de noviembre de 2026 en Fun Club Sevilla, en la Alameda de Hércules 61, con apertura de puertas a las 21:00 y concierto a las 21:30. La entrada anticipada cuesta 13,80 euros, con pago disponible mediante Bono Cultural Joven, tarjeta de crédito o débito y transferencia bancaria. Los menores de 18 años podrán acceder acompañados de padre, madre o tutor legal. Una oportunidad para comprobar que la intensidad del rock no necesita distorsión para emocionar y que las canciones de Extremoduro encuentran una segunda vida al otro lado del Atlántico.