Instrucciones de uso facilitas (que nadie va a leer.)
LAGUNA DEL ACEBUCHE
LAGUNA DEL ACEBUCHE
ACCESO: Acceso libre en los horarios de apertura del centro de visitantes El Acebuche.
Este trazado, paralelo a la laguna de la que toma su nombre, permite llegar a diferentes observatorios desde los que descubrir a la fauna acuática que frecuenta estas zonas húmedas. Es una formación palustre permanente que, tras sufrir un proceso de desecación en los años cincuenta del pasado siglo fue recuperada y reacondicionada para representar diversos ambientes acuáticos y terrestres. Durante los períodos en que las marismas y otras áreas húmedas se secan, el acebuche acoge a las aves que permanecen en estas latitudes, constituyendo un refugio fresco en la aridez del territorio. La fauna que se puede apreciar está en libertad por lo que quizá sea preciso concentrar toda la atención para divisarla. Se distinguen especies diferentes, según la época del año. Una de las más peculiares, y que se observa durante todo el año, es el calamón común, ave de plumaje azul intenso y largas patas rojas que encuentra en el acebuche una de sus áreas de nidificación característica. En primavera será fácil observar, quizá con sus polluelos, a otras aves residentes o estivales que también crían en la laguna: ánade real, porrón común, zampullín común, somormujo lavanco o martinete, entre otras. Durante los meses de otoño e invierno es posible distinguir a las especies invernantes que llegan desde el norte en busca de climas más benignos: ánade friso, ánade silbón, pato colorado… Te recomendamos que pongas en alerta tus sentidos y permanezcas en silencio. Descubrir a la avifauna de la laguna requerirá atender a los movimientos de la vegetación, a sonidos y cantos, a cambios de formas y colores… A lo largo del sendero encontrarás diversos elementos que hacen referencia a usos tradicionales, algunos ya desaparecidos, que los habitantes de la zona hacían de los recursos que les ofrecía el territorio. Presta atención también a la tipología constructiva de los observatorios; antaño, chozas similares a éstas, construídas con vegetación palaustre, eran las viviendas habituales de numerosos trabajadores y sus familias. Desde el punto de vista botánico, caminarás junto a los álamos blancos que rodean la laguna, los pinos piñoneros y las formaciones vegetales características de los cotos; paisaje que tendrás posibilidad de descubrir, si continúas el recorrido del siguiente sendero.
Complejos lagunares. Matorral sobre suelo arenoso: Monte blanco, donde domina el jaguarzo, y Monte negro, con presencia de brezos y zarzas. Bosquetes de pino piñonero, orlas de álamo blanco y vegetación palustre, con pies dispersos de acebuche, sabinas, y alcornoques.
Llevar prismáticos, agua potable, protección solar y vestimenta y calzado adecuados. Y, durante gran parte del año, un repelente antimosquitos.
Circulando por la carretera A-483, hacia Matalascañas, tomamos la salida del km 37,8. Desde Matalascañas, debes tomar la salida del km 38,2. Luego, continúe aproximadamente dos kilómetros por una pista asfaltada para llegar al Centro de Visitantes El Acebuche, en cuyo patio encontraremos el inicio de este trazado.
Dispone de zona de aparcamiento en el Centro de Visitantes El Acebuche. 100 plazas para turismos y 16 plazas exclusivas para autobuses. También dispone de plazas reservadas para personas con movilidad reducida.
No es posible acceder al sendero en transporte público.
- Deposite la basura en contenedores y papeleras.
- No se permite la captura de animales.
- No se permite encender fuego.
- No se permite la acampada libre.
- No se permite la recolección de plantas.
- Camine por los senderos marcados.
- Evite hacer ruido.
- Instalación accesible.
- No se permite la pesca.
Para ver información detallada, te invitamos a que veas los folletos oficiales.












