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Un año ha pasado desde la última vez que Jalezz pisó el escenario de Fun Club, y la vuelta tiene pinta de reencuentro con ganas. El músico sevillano regresa el 28 de noviembre a la sala de la Alameda de Hércules 61 con una propuesta que mezcla flamenco urbano, pop y sonidos contemporáneos, ese cóctel que le ha servido para dejar de ser un fenómeno de pantalla y convertirse en un artista que llena bolos. La cita arranca a las 21:00 y las entradas están disponibles para quien quiera comprobar en directo de qué se habla cuando se menciona su nombre.
Detrás del alias está Javier Martínez González, sevillano de nacimiento y una de las nuevas voces de la música urbana. Su crecimiento empezó en redes sociales, donde ha reunido a más de un millón de seguidores en TikTok y más de 200.000 en Instagram, una comunidad que no solo consume: también inspira. Muchas de sus canciones nacen de las historias que sus propios seguidores le comparten, experiencias reales convertidas en temas sobre amor, desamor, relaciones y todo el ruido emocional que viene con ello. Con referentes como Soge Culebra, Jay Wheeler y Maka, Jalezz ha ido moldeando un sonido propio donde las raíces del flamenco se cruzan con el pop y la música urbana sin pedir permiso.
De ese laboratorio salen piezas como Terapia, Capricho, Aire, Ansiedad o por qué?, un repertorio que le ha permitido conectar con una generación nueva y consolidar una carrera que ya no vive solo del algoritmo. Natural de Sevilla, vuelve a casa para llevar sus canciones al directo y demostrar por qué se ha ganado a pulso el cartel de artista emergente con mayor conexión con el público digital. Una ocasión para ver de cerca a alguien que escribe con el corazón y convierte lo cotidiano en canción.